La vulnerabilidad de una ruta marítima obliga a transformar las refinerías en una reserva estratégica.
Nueva Delhi, agosto de 2026
El Gobierno de India estableció por primera vez objetivos obligatorios de producción máxima de gas licuado de petróleo para 21 refinerías y empresas energéticas. La directriz, emitida el 13 de agosto, fija una capacidad conjunta de hasta 63.810 toneladas diarias de GLP. El volumen equivale aproximadamente al 70 % del consumo cotidiano del país. Las plantas no deberán producir permanentemente a ese nivel, pero tendrán que activarlo cuando Nueva Delhi detecte restricciones en el suministro internacional.
La medida busca crear un colchón nacional después de las interrupciones provocadas por la guerra en Medio Oriente y las dificultades de navegación alrededor del estrecho de Ormuz. India consumió alrededor de 33,2 millones de toneladas de GLP durante el ejercicio fiscal concluido en marzo, equivalentes a unas 91.000 toneladas diarias. La producción nacional cubrió aproximadamente 13,1 millones de toneladas, mientras 21,3 millones procedieron del exterior. Entre 85 % y 90 % de esas importaciones tienen su origen en Medio Oriente.

Reliance Industries recibió el objetivo individual más elevado para su refinería más antigua, con capacidad de producir hasta 18.000 toneladas diarias. Las cuotas también abarcan instalaciones estatales y privadas vinculadas con Indian Oil, Bharat Petroleum, Hindustan Petroleum y otros operadores. Para aumentar el GLP, algunas compañías deberán redirigir propano y butano utilizados habitualmente en petroquímica o en la fabricación de componentes para gasolina. Esa conversión podría reducir la rentabilidad de determinadas operaciones industriales.
El GLP constituye el combustible principal para cocinar en millones de hogares, restaurantes y pequeños negocios indios. Las interrupciones registradas durante los meses anteriores provocaron retrasos en las entregas, filas de consumidores y restricciones para establecimientos comerciales en algunas regiones. La prioridad gubernamental consiste en proteger primero el consumo doméstico y los servicios esenciales. En una economía de más de 1.400 millones de habitantes, una escasez prolongada puede convertirse rápidamente en presión social e inflacionaria.

La estrategia forma parte de un reajuste energético más amplio que incluye diversificar proveedores, aumentar inventarios y acelerar la expansión del gas canalizado. Las refinerías estatales también buscan petróleo mediante compras puntuales y solicitan rutas que eviten el mar Rojo y el estrecho de Ormuz cuando sea posible. India intenta reducir así su exposición a conflictos que no controla, pero que afectan directamente su alimentación, transporte e industria. La nueva orden demuestra que la seguridad energética ya no depende solamente de comprar combustible, sino de disponer de capacidad interna para responder cuando las rutas globales dejan de ser confiables.
La energía también define la soberanía. / Energy also defines sovereignty.