Home CulturaAsif Kapadia: “Soy periodista de investigación, artista y hombre de negocios todo al mismo tiempo”

Asif Kapadia: “Soy periodista de investigación, artista y hombre de negocios todo al mismo tiempo”

by Phoenix 24

Una vida construida entre figuras icónicas, verdad y tensión creativa.

Londres / Buenos Aires, octubre de 2025
El cineasta británico de origen indio Asif Kapadia aterrizó en Buenos Aires con un pedestal singular y una declaración que rompe moldes: afirma que su oficio no se limita a una sola identidad. “Soy periodista de investigación, artista y hombre de negocios, todo al mismo tiempo”, dijo mientras conversaba en un hotel de la ciudad. Esa afirmación resume su método híbrido: investigación rigurosa, sensibilidad estética y gestión pragmática.

Kapadia llegó como invitado destacado del Festival de Cine de la UBA y fue investido Doctor honoris causa por la universidad. Su visita coincidió con múltiples actividades: clases magistrales, entrevistas y proyecciones retrospectivas de sus películas más conocidas: MaradonaSenna y Amy. En ese contexto, confesó que ha recibido decenas de menciones sobre Maradona solo en esta estancia — y que cerrar el círculo con ese personaje argentino representó para él un desafío emocional y narrativo profundo.

Nacido en Londres, Kapadia creció en una familia de clase trabajadora originaria de India. En sus películas encontró tres ejes recurrentes: ídolos caídos, realidad fragmentada y la tensión entre lo público y lo íntimo. “Lo principal es tratar de buscar la verdad”, dijo. Esa búsqueda lo obliga a combinar la paciencia del reportero con la sensibilidad del artista, y a gestionar un negocio complejo que implica financiamiento, derechos, logística y edición.

Cuando se le pide explicar su manera de trabajar, Kapadia revela su clave mayor: el tiempo. Cada documental puede tomar de tres a cinco años. “El proceso es orgánico. Si alguien clave no está listo para colaborar, yo espero”, aseguró. Relató que para Maradona hubo momentos en los que tuvo que esperar que Claudia, figura esencial en la vida del futbolista, estuviera dispuesta. “Si dice no, vuelvo al día siguiente. Si dice sí dentro de un año, vuelvo ese año”, relató con voz pausada.

Ese modo de trabajo lo ha enfrentado a rechazos técnicos, legales, narrativos. Kapadia reconoce que su libertad artística depende de ese margen de tiempo y de la confianza de los interlocutores. Por eso afirma que no lleva cámara como emblema del poder, sino micrófono y grabadoras. Usa investigación, edición y entrevistas como herramientas para reconstruir una narrativa que vaya más allá del relato oficial.

Su documental sobre Maradona lo define como un “reto doble”: narrar a un ídolo nacional desde el exterior, con distancia y respeto, y al mismo tiempo asumir la responsabilidad de moldear una figura gigantesca. “Le pregunté a Diego algo, no acepté su primera respuesta y seguí indagando. Representar al Maradona real y al Maradona mítico en una sola película fue la apuesta”, relata. Esa tensión entre mito y hombre, entre memoria y evidencia, estructura su obra.

Kapadia compara su enfoque con el de un mosaico. Reúne fragmentos dispersos de testimonios, videos caseros, cartas, grabaciones íntimas, y luego los ensambla para revelar retratos complejos. “Cuando tienes un mosaico, cada pieza tiene valor y color diferente. No puedes imposibilitar lo difícil u oscuro, porque si no narras lo difícil no eres honesto”, dice con firmeza.

Ese mismo enfoque lo aplicó en Amy, su documental sobre Amy Winehouse, donde combinó material íntimo filmado por allegados con investigaciones aportadas por periodistas. La película es una narrativa sobre gloria, fragilidad y presión mediática. Kapadia no buscó ser juez ni víctima, sino acompañar la voz de ella hasta el límite. Fue, dijo, un ejercicio de equilibrio emocional e intelectual.

A lo largo del diálogo, Kapadia abordó la naturaleza del documental como género híbrido entre falibilidad y verdad. Rechaza la idea de la “biografía autorizada” porque cree que la verdad exige libertad crítica. “Si algo es autorizado, no es la verdad”, dijo. Insiste en que su condición de extranjero le permite mirar personajes como Maradona con respeto y distancia, sin romanticismo ni obsesión identitaria.

Cuando habla de su proyecto más reciente, 2073, revela su intención de proyectar el presente a un futuro cercano. Aunque la película tiene componente de ciencia ficción, explica que es sobre ahora: “Es ayer, hoy y mañana a la vez”. La idea es interpelar al espectador sobre cómo ciertas tendencias ya presentes pueden terminar erosionando libertad, identidad y comunidad.

Kapadia cerró con una invitación: “Este documental no es solo mío, es de quienes lo vean, de quienes cuestionen, de quienes recuerden”. Su voz revela que ser artista, periodista e incluso empresario no son compartimentos estancos, sino engranajes de una práctica narrativa sofisticada. Y esa mirada compuesta es quizá su mayor valor: construir puentes entre lo íntimo y lo público, entre memoria y presente, entre cine y cultura.

Contra la propaganda, memoria. / Against propaganda, memory.

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