La ventaja de correr es que puedes hacerlo tan lento o tan rápido como quieras (y no dejes que nadie te diga lo contrario), y tienes la opción de hacerlo en el exterior, corriendo en la calle o en alguna ruta, o en interiores, usando una caminadora para realizar tu entrenamiento.
Cualquiera de las dos formas (en calle o caminadora) aporta beneficios. De acuerdo con WebMd, correr ayuda a fortalecer tu espalda y rodillas, mejora la memoria, mejora tu estado de ánimo y te da más energía y también puede fortalecer tu sistema inmune, pero ¿hay una de las dos que sea mejor que la otra y que aporte más beneficios?
Salir a correr en la calle o en la caminadora
De acuerdo con Verywell Fit, lo más importante al elegir entre correr en caminadora o correr en la calle es considerar el esfuerzo que haces. Esto quiere decir que el ejercicio puede ser igual de bueno en cualquiera de las dos formas, siempre y cuando mantengas el mismo nivel de esfuerzo en los dos.
Debes considerar cosas como el ritmo cardíaco cuando corres, el nivel de dificultad de tu entrenamiento y cómo te sientes al terminar.
Las ventajas y desventajas de correr en caminadora
Correr en caminadora puede ser una buena opción cuando hace frío, en días lluviosos o cuando no vives en una zona adecuada para correr, pero, de acuerdo con Verywell Fit, “el esfuerzo percibido al correr en interiores generalmente será menor que al correr al aire libre en un día lluvioso, incluso si quemas más calorías o tienes una frecuencia cardíaca más rápida en interiores”.
Técnicamente, correr en caminadora es menos difícil y por eso necesitas esforzarte un poco más para lograr el mismo nivel de dificultad, pero tiene las ventajas de que el clima no es un problema, puedes ajustar fácilmente la velocidad (lo que es bueno cuando intentas mejorar en esto o cuando quieres hacer intervalos con conocimiento de la velocidad en la que corres) o cambiar la inclinación para tener entrenamiento en colinas cuando vives en una zona plana y sin subidas y bajadas.
Una desventaja es que, con una caminadora, no hay forma de correr colina abajo o “en bajada”, además de que puede ser aburrido si no tienes una pantalla o algo para distraerte, y no hay forma de dar vueltas hacia la derecha o izquierda, así que es como ir corriendo en línea recta todo el tiempo.
“Activación muscular. Una de las principales diferencias entre correr al aire libre y en una cinta es la cantidad de músculos que se activan. Correr en una superficie plana y en línea recta, como en una cinta, no acondiciona ni fortalece los músculos que se utilizan para esquivar a la gente en las aceras, subir y bajar bordillos, saltar obstáculos y correr en superficies irregulares. Esto puede aumentar el riesgo de lesiones al correr en una cinta por dos motivos. En primer lugar, porque se sobrecargan los mismos músculos y huesos al correr de la misma manera durante períodos prolongados. En segundo lugar, cuando se vuelve a correr al aire libre, es posible que no se tenga el acondicionamiento muscular necesario para hacer los giros y vueltas necesarios”, dice Asics.
Las principales ventajas, según Verywell Fit, incluyen el hecho de que es más suave con tus articulaciones, te permite controlar el ritmo fácilmente, simular rutas y no tienes problemas por la lluvia, el frío o el calor.
Las ventajas y desventajas de correr en la calle
Correr en exteriores siempre va a consumir más energía que correr en una caminadora, además de que tiene un mayor grado de dificultad, y esto puede ayudar a que mejores tu resistencia (para no agotarte tan rápido) y tu condición más rápido.
Además, correr en la calle no es malo para tus rodillas o para tus huesos, como antes se pensaba. De acuerdo con Asics “un estudio de la Universidad de Missouri demuestra que correr al aire libre puede ser incluso más beneficioso para los huesos que el entrenamiento de resistencia. Esto se debe a que correr en superficies firmes como el hormigón y el asfalto crea fuerzas de reacción elevadas en el suelo que fortalecen los huesos. Dicho esto, si sufres lesiones relacionadas con el impacto al correr, como dolor de espinilla y fascitis plantar, entonces correr en cinta podría ser más recomendable para ti”.
Además, correr en la calle quema más calorías, es gratis, no requiere de equipo especial (aunque sí de unos buenos tenis y ropa para hacer ejercicio), es algo que puedes hacer en cualquier lugar, incluso cuando estás de vacaciones, e incluso puede mejorar tu estado de ánimo cuando tomas un poco de sol y te expones a la naturaleza en el proceso.
Una desventaja importante es el tema de las rutas (aunque tener una buena ruta hace que correr sea menos aburrido), ya que puedes tener problemas con los coches, con terrenos peligrosos o inestables y con demasiadas colinas y bajadas que pueden dificultar tu entrenamiento. Además de que el clima sí es un problema, en especial, si vives en un lugar donde llueve regularmente o donde hace mucho calor o frío.
¿Qué opción es mejor?
Como dijo David Jou, D.P.T. a Nike.com, “tanto la cinta de correr como correr al aire libre tienen sus beneficios, y la elección entre los dos depende en gran medida de las preferencias y circunstancias individuales”.
Esto quiere decir que las dos opciones son buenas, pero debes considerar qué quieres y qué es lo mejor para tí en cada situación. La caminadora puede ser una gran herramienta para seguir corriendo en la lluvia o cuando estás en una ciudad que no conoces o tienes poco tiempo, mientras que correr en exterior es más divertido y tiene una mayor quema de calorías, por lo que combinar las dos formas, según tu conveniencia, puede ser la mejor opción. (GQ).