Cuando la literatura traza puentes entre historias y futuro, una voz puede redefinir horizontes.
Cartagena, 29 de enero de 2026. La más reciente edición del Hay Festival en Cartagena de Indias ha iniciado con una programación que pone el acento en voces emergentes y consagradas de la literatura latinoamericana, con especial atención a la figura de Corina Machado, reciente ganadora del Premio Nobel de Literatura. El festival, que se ha consolidado como uno de los encuentros culturales más influyentes de la región, abre sus puertas en un momento de intensa efervescencia artística y debate intelectual, convocando a escritores, académicos, pensadores y públicos amplios interesados en explorar las múltiples facetas del pensamiento contemporáneo.
La presencia de Corina Machado se ha convertido en el eje mediático y conceptual de esta edición. Su obra, reconocida internacionalmente por su capacidad de entrelazar memorias personales con historias colectivas y por su estilo narrativo que desafía categorías tradicionales, ha generado expectativas tanto entre quienes siguen su trayectoria como entre quienes se acercan por primera vez a su escritura. Machado, cuya voz ha sido descrita como una de las más influyentes de su generación, participa en mesas de discusión, talleres y encuentros con lectores que buscan comprender las raíces de su creatividad y el impacto de su obra en el panorama literario global.

El Hay Festival, organizado en diversos espacios históricos de Cartagena, se caracteriza por un formato híbrido que combina presentaciones de libros, charlas temáticas, debates socioculturales y actividades performáticas. La edición 2026 ha ampliado ese esquema con secciones dedicadas a la escritura indígena y afrodescendiente, al ensayo político y a la intersección entre arte y ecología. Estas secciones responden a una intención explícita de diversificar las voces representadas y de replantear los parámetros desde los cuales se aborda la producción cultural en América Latina.
En la jornada inaugural, la intervención de Machado fue recibida con una ovación prolongada por parte de un público conformado por lectores de distintas edades y procedencias. Su discurso, centrado en la necesidad de articular memoria y presente para construir futuros más justos, resonó con los temas recurrentes del festival: desplazamientos, identidades en transformación, memoria histórica y el papel de la literatura como herramienta de resistencia y de articulación social. Para Machado, la escritura no es una práctica aislada, sino una forma de intervenir en el tejido social y de confrontar las narrativas dominantes con otras que han sido marginadas o silenciadas.
El festival no ha estado exento de intensos debates. Algunas de las mesas de discusión han abordado, por ejemplo, los desafíos que enfrentan las industrias culturales en contextos de desigualdad económica, la relación entre financiación pública y autonomía artística, y las tensiones entre la globalización del mercado editorial y la especificidad cultural de las literaturas locales. Estos diálogos, que congregan a editores, autores y especialistas en políticas culturales, evidencian que el Hay Festival funciona no solo como un escaparate de obras, sino como un espacio de reflexión crítica sobre las condiciones materiales de producción y circulación de ideas.
Una de las particularidades de esta edición es la incorporación de formatos que buscan derribar la distancia tradicional entre el autor y el lector. Talleres interactivos, recorridos literarios por la ciudad y encuentros informales en plazas públicas permiten que la experiencia del festival exceda las salas cerradas y dialogue con el paisaje urbano de Cartagena, una ciudad que por sí misma es un emblema de historia, mestizaje y memoria. En este sentido, el Hay Festival se presenta como un acontecimiento que no solo celebra textos, sino que también resignifica lugares y comunidades.

La presencia de Corina Machado en actividades con jóvenes escritores y estudiantes ha sido especialmente destacada. En varias sesiones, la autora ha compartido reflexiones sobre los procesos creativos, la disciplina del trabajo diario y la importancia de escuchar múltiples voces. Su enfoque pone énfasis en la escritura como un ejercicio de atención al otro, una forma de abrir espacios de empatía y de cuestionar las estructuras que reproducen desigualdades.
Además de Machado, el festival incluye a una amplia gama de participantes internacionales, desde poetas africanos hasta ensayistas europeos y autores de literatura infantil y juvenil. Esta diversidad de perspectivas refuerza la intención curatorial de posicionar al Hay Festival como un puente entre distintas tradiciones culturales, reconociendo al mismo tiempo las especificidades regionales que hacen de América Latina un terreno fértil para la producción literaria.
A lo largo de los próximos días, el festival continuará con mesas temáticas sobre migraciones contemporáneas, historias de resistencia y diálogos entre ciencia y arte. Cada una de estas actividades está diseñada para que el público no solo escuche, sino que también participe activamente, formulando preguntas, debatiendo ideas y compartiendo sus propias experiencias.
En el marco de esta edición, la poesía, la narrativa y el ensayo se despliegan como vectores de transformación, invitando a repensar no solo lo que sabemos sobre la literatura, sino también cómo esa literatura se inserta en las tramas más amplias de la vida social.
Cuando la palabra deja de ser solo eco y se convierte en fuerza viva, la cultura se transforma en acción directa.
Behind every datum, there is an intention. Behind every silence, there is a structure.
Detrás de cada dato, hay una intención. Detrás de cada silencio, una estructura.