Para su versión de Frankenstein, Guillermo del Toro se aseguró de construir un mundo lleno de detalles y de elementos simbólicos, que podemos ver en los vestuarios (como con un par de guantes rojos), en el laboratorio (con la cabeza de Medusa) y en escenas que son clave para entender un poco más a los personajes, sus motivos y sus comportamientos.
La leche, por ejemplo, es un elemento clave en esta película. No aparece demasiado, pero podemos ver a Víctor Frankenstein tomando vasos llenos de leche cuando es un niño y cuando es un adulto, y eso es lo que hace que ese detalle llame la atención.
Ahora, tomar leche no es anormal o raro, millones de personas, niños y adultos, toman leche todos los días, pero, lo que resalta es que Víctor (interpretado por Oscar Isaac) lo hace primero en una cena con sus padres (muy normal) y, después, en la cena en la que conoce a la prometida de su hermano, Elizabeth (interpretada por Mia Goth), y en la que también está el hombre que lo está ayudando a financiar su experimento (interpretado por Christoph Waltz).
De hecho, en la escena, a Víctor le presentan una botella con leche como si se tratara de una botella de vino, y eso es lo que termina de confirmar que eso tiene un significado y que no es solo una peculiaridad del personaje. Y en la literatura gótica, de donde viene Frankenstein, ya en Netflix, la leche representa muchas cosas.
¿Qué significa la leche en Frankenstein de Guillermo del Toro?
Sin duda, la leche puede ser una simple preferencia, pero hasta nuestras preferencias más pequeñas dicen mucho sobre las personas que somos y de dónde venimos, y pueden ser el símbolo de algo.
En el caso de Víctor, la leche puede tener dos significados. Cuando es niño, puede representar la inocencia, la conexión con su madre y, también, el control de su padre, quien ve a su hijo como un reflejo de sí mismo, y como alguien que debe comportarse según sus estándares, que incluyen cuidarse y mantenerse fuerte para poder crecer y convertirse en el hombre que él quiere que se convierta. La leche es nutrición y también control.
En la literatura gótica, la leche representa la inocencia y la pureza, pero también la corrupción de esa inocencia, que es algo que vemos suceder en la primera parte de la película, cuando Víctor pasa de ser un niño protegido e inocente, a alguien que ha experimentado la pérdida, la muerte, la crueldad y la soledad, y que cambia completamente a causa de eso.
Además, la leche, cuando es consumida por un personaje, también se usa para representar una dualidad, que en este caso es la de un personaje que se presenta de una forma ante el mundo (como un hombre brillante, con mucha curiosidad científica y determinado a presentar una avance que considera importante, incluso se muestra carismático y casi inocente cuando está con Elizabeth), pero de otra muy distinta cuando está con su criatura o con ciertas personas a las que les deja ver quién es realmente.
Por otro lado, la leche también tiene una conexión con ciertos mitos antiguos y con las religiones (y hay muchos elementos religiosos en la película, como una escena que parece una crucifixión y un ángel que otorga visiones). De acuerdo con Interesting literature, en la mitología griega, la leche era parte de la creación. “Los antiguos griegos creían que la galaxia se formó cuando Hera extrajo a Heracles de su pecho y su leche divina se derramó por los cielos”, dice el sitio.
Víctor Frankenstein juega a ser dios con su experimento y se convierte en creador de vida, así que también hay una conexión por ese lado. (GQ).