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Irán recorta cuatro ceros de su moneda: una medida simbólica en medio de una crisis de fondo

by Phoenix 24

Cuando los números se vuelven abrumadores, la reformulación monetaria puede aliviar la vista, pero no la economía.

Madrid, 12 de agosto de 2025 — En plena tormenta económica, el gobierno iraní aprobó una propuesta para suprimir cuatro ceros de su moneda nacional, el rial, en un esfuerzo meramente técnico para facilitar transacciones y contabilidad. Según el comité económico del parlamento, una nueva unidad —todavía llamada rial— equivaldrá a 10 000 riales actuales y se dividirá en 100 qerans. El proceso se anticipa en dos fases: la introducción gradual en 2027 y la eliminación completa de los billetes viejos en 2030.

Esta iniciativa no es novedosa. Irán ha debatido reformas monetarias similares desde la década de 1990, e incluso aprobó una propuesta en 2020 que quedó a la espera del visto bueno del Consejo Guardián. Sin embargo, el contexto actual añade urgencia: el rial ha perdido tanto valor debido a la inflación persistente y las sanciones internacionales que ha alcanzado niveles extremos de devaluación.

Según el plan, 10.000 de los actuales riales pasarán a ser un rial una vez que la medida sea aprobada por el Parlamento y el Consejo de los Guardianes (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)

La inflación anual supera el 40 %, lo que convierte al rial en una de las monedas más depreciadas del mundo. Desde 2018, los precios han aumentado entre un 30 % y un 50 % debido a sanciones sobre exportaciones de petróleo, crisis energética y mala gestión económica. En 2025, el Fondo Monetario Internacional proyectó un estancamiento casi total con solo un 0,3 % de crecimiento económico.

Aunque el recorte de ceros facilita la lectura de cifras y reduce los costos de impresión, los economistas advierten que no controla la inflación ni fortalece la producción ni la confianza ciudadana. El economista Kamran Nadri, citado por medios internacionales, describió la medida como “una formalidad contable sin impacto real en la economía”. Incluso se alerta sobre un efecto psicológico adverso: la conversión de precios después del recorte podría incrementar los costos percibidos por los ciudadanos.

Esta reforma monetaria no se produce en un vacío político. En marzo de este año, el parlamento había destituido al ministro de Finanzas por la caída abrupta del rial y su gestión deficiente, lo que refuerza la percepción de una crisis integral y una estructura institucional cuestionada.

A pesar de ello, el régimen sostiene que la medida es necesaria para simplificar el uso cotidiano del dinero y frenar la avalancha de cifras inflacionarias que complican cualquier transacción básica. El banco central y el gabinete respaldan el plan, en lo que se presenta como un intento de restaurar cierto orden visible, aunque el fondo del problema sigue intacto: dependencia del petróleo, escasas reservas externas, corrupción estructural y un bloqueo financiero persistente.

La pregunta que queda en el aire es si esta reforma será solo cosmética o si será acompañada por reformas estructurales más profundas: normalización del sistema bancario, diversificación de exportaciones, contención de la inflación mediante políticas fiscales responsables y restablecimiento de confianza con el extranjero. Sin esos componentes, el país podría quedarse con una moneda más “entendible”, pero igualmente incendiada por su depreciación continua.

El país enfrenta una inflación de aproximadamente un 40%, que ha causado una continua depreciación del rial (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)

En medio del descontento social que ya se extiende por los cortes energéticos, el desempleo creciente y una clase media en retroceso, el recorte de ceros puede verse como un parche estético que no resuelve la hemorragia subyacente. La política monetaria no será creíble sin resolución en materia de transparencia, subsidios y modernización productiva.

Solo si esta medida sirve como parte inicial de un paquete de reformas genuinas, podría convertirse en un paso hacia estabilizar la economía iraní. Pero si queda aislada, corre el riesgo de usarse como símbolo de apariencia mientras el país sigue retrocediendo bajo el peso de sus contradicciones.

Esta pieza fue desarrollada por el equipo editorial de Phoenix24 con base en fuentes confiables, datos públicos y análisis riguroso en coherencia con el contexto global vigente.
This piece was developed by the Phoenix24 editorial team using reliable sources, public data, and rigorous analysis in alignment with the current global context.

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