Home MundoEl Mar Rojo bajo asedio: ataque con lanchas explosivas reaviva el fantasma de la guerra naval en Medio OrientePuerto de Hodeida, Yemen – julio de 2025

El Mar Rojo bajo asedio: ataque con lanchas explosivas reaviva el fantasma de la guerra naval en Medio OrientePuerto de Hodeida, Yemen – julio de 2025

by Phoenix 24

Un nuevo capítulo de tensión se abrió este domingo en el conflictivo tablero del Mar Rojo, luego de que un buque mercante internacional fuera blanco de un ataque coordinado con lanchas explosivas no tripuladas cerca del puerto de Hodeida, Yemen. El incidente, que dejó severos daños estructurales, reavivó temores sobre una escalada bélica en una de las rutas comerciales más estratégicas del planeta.

De acuerdo con el United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO), el ataque se produjo durante las primeras horas del 6 de julio, cuando al menos dos embarcaciones rápidas, presumiblemente robotizadas y cargadas de explosivos, impactaron contra el casco del buque. Las llamas se propagaron rápidamente por la cubierta, obligando a la evacuación inmediata de la tripulación, de la cual al menos tres miembros resultaron heridos, según reportes citados por la agencia Agence France-Presse.

Expertos consultados por Phoenix24, incluidos analistas del Center for Strategic and International Studies (CSIS) y el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), señalaron que la operación demuestra un alarmante avance en las tácticas de guerra naval asimétrica empleadas por actores no estatales. “Estamos presenciando un punto de inflexión en la militarización del espacio marítimo”, indicó un analista del SIPRI, quien destacó el uso de inteligencia artificial y sistemas de navegación autónomos en las unidades explosivas.

Aunque ninguna organización ha reivindicado oficialmente el ataque, funcionarios saudíes y observadores regionales han apuntado al movimiento Houthi, milicia chií alineada con Irán, como el presunto responsable. Fuentes de inteligencia naval europea, citadas por Le Monde Diplomatique, sostienen que las lanchas explosivas habrían sido ensambladas con componentes suministrados a través de redes encubiertas operadas desde puertos clandestinos del Cuerno de África y con asesoría técnica iraní indirecta.

Teherán, por su parte, negó cualquier vinculación con el ataque. No obstante, medios estatales como el Tehran Times han sugerido que el evento podría tratarse de una “respuesta proporcional a la agresión marítima extranjera” en aguas árabes, en una narrativa que encaja con su estrategia de disuasión regional sin asumir responsabilidad directa.

El impacto económico no se ha hecho esperar. Según datos del Peterson Institute for International Economics, cerca del 12% del comercio global —incluyendo petróleo, contenedores y bienes esenciales— transita por el Mar Rojo y el Canal de Suez. Las aseguradoras marítimas han incrementado sus tarifas en más del 35% para rutas cercanas al litoral yemení, mientras que algunas navieras, entre ellas Maersk, han comenzado a desviar sus rutas hacia el sur de África, lo que encarecerá el transporte global en los próximos meses.

Washington, a través de su Comando Central (CENTCOM), activó protocolos de vigilancia reforzada. En tanto, la Quinta Flota estadounidense en Baréin inició operaciones de patrullaje disuasivo con apoyo logístico británico. La OTAN, si bien no se ha pronunciado oficialmente, ha comenzado consultas informales para extender el alcance de sus ejercicios de seguridad marítima hacia el Mar Rojo, en colaboración con Egipto y Arabia Saudita.

En Europa, la Alta Representación para Asuntos Exteriores de la Unión Europea condenó el ataque y convocó una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad para evaluar una posible respuesta conjunta, que podría incluir sanciones tecnológicas sobre entidades sospechosas de participar en la logística de estos ataques, muchas de ellas con sede en Turquía, Sudán y Omán, según reportes del Middle East Eye y Deutsche Welle.

Por su parte, Naciones Unidas volvió a emitir un llamado urgente al cese de hostilidades y la reactivación del mecanismo de verificación del alto al fuego en Yemen, desarticulado en 2023 tras el colapso de las negociaciones entre la coalición árabe y los hutíes. El secretario general António Guterres advirtió que “la seguridad marítima está siendo secuestrada por intereses que escapan al derecho internacional”.

Analistas del Federation of American Scientists (FAS) y de Stratfor Global Intelligence coinciden en que esta escalada representa un laboratorio real para la guerra naval del futuro, donde los Estados pierden el monopolio de la fuerza y los actores híbridos, en coordinación con redes encubiertas, dictan las nuevas reglas del juego. Empresas de fachada, fundaciones pantalla y criptomonedas están siendo utilizadas para financiar y escalar estas operaciones con niveles de sofisticación sin precedentes.

Mientras tanto, el Mar Rojo arde en una peligrosa mezcla de fuego, geopolítica y tecnología. No es solo un buque el que ha sido alcanzado, sino el frágil equilibrio del comercio global, donde cada ataque encierra una amenaza silenciosa al sistema económico y diplomático internacional. La nueva guerra naval ya no necesita flotas, solo conexión satelital, explosivos ensamblados y una causa —o una pantalla ideológica— para actuar.

Elaborado por Phoenix24 con información internacional verificada y análisis independiente, este reportaje refleja nuestro compromiso con el periodismo de calidad y la responsabilidad geopolítica.
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