El exjefe del Banco Central Europeo y exministro italiano Mario Draghi instó a los líderes europeos a un cambio profundo enfocado desde tres frentes: acelerar la innovación, abaratar la energía sin olvidar la descarbonización y reducir dependencias estratégicas. Draghi considera que son necesarios 800.000 millones de euros en inversiones adicionales cada año para aumentar la productividad de la región y competir contra grandes potencias como Estados Unidos y China.
Mario Draghi, que en su momento fue elogiado por salvar la unión monetaria del euro en 2012 amenazada por la crisis económica, ahora pone sobre la mesa una apuesta inmensa para lograr animar a la lenta y estancada economía del bloque comunitario.
El dinero que cifró Draghi es una suma equivalente a entre el 4,4% y el 4,7% del producto interno bruto de la Unión Europea en 2023 y representaría una inversión del doble de lo que fue el Plan Marshall para reflotar la economía europea tras la Segunda Guerra Mundial, según el informe “El futuro de la competitividad europea”.
“Y es por eso que el informe abogará por lo que definimos como cambio radical , que tendrá que ser urgente. Y en concreto diría: urgencia y concreción. Europa se encuentra hoy en día estancada en una estructura industrial estática poblada por empresas de tecnología media ya maduras”, dijo Draghi en su presentación de este lunes 9 de septiembre.
“Las empresas líderes en investigación e inversión son las mismas que tuvimos hace 20 años: vehículos y coches. En Estados Unidos solía ser el mismo; autos y “pharma” hace 20 años, pero ahora es lo digital lo que está a la cabeza. El problema no es que nos falta gente inteligente y no nos falta ciertamente buenas ideas.”, afirmó.
Y es que en comparación con la unión americana, el año pasado la Unión Europea creció 0,4%, frente al 2,5% de Estados Unidos, poniendo a sus 440 millones de habitantes en una brecha de crecimiento que se ha sostenido por el paso del tiempo, según muestran los datos de la oficina estadística de los 27 países, Eurostat.
Europa también está luchando con tres áreas en las que se ha vuelto dependiente de extranjeros: Rusia para la energía, China para el crecimiento y el comercio, y Estados Unidos para la defensa. Los tres están ahora interrumpidos o en duda.
Draghi dice que la UE y sus 27 gobiernos miembros tienen que trabajar mejor juntos para desarrollar sus propias capacidades y por eso hizo un llamado para que la Comisión Europea aumente de forma “masiva” las inversiones en infraestructura y energía verde, al tiempo que relaje las barreras regulatorias para las empresas de tecnología, pues a menudo, cuando no encuentran la financiación apropiada en territorio europeo, se mudan a Estados Unidos.
Con AP.