Los deportes de combate son pura disciplina. Cada gramo de comida, cada golpe al saco y cada kilómetro sobre la cinta son esenciales para un púgil y su desempeño. En las artes marciales mixtas, una disciplina que combina el boxeo, jiu-jitsu, wrestling y demás, la exigencia se multiplica, lo que lleva a muchos peleadores a mantener una salud a rajatabla durante toda su carrera profesional. Sin embargo, en la UFC hay actualmente un chico que se salta la norma: Carlos Prates (21-6), una de las grandes promesas de la compañía, que tiene una adicción tan humana como contradictoria en las MMA: el tabaco.
“¿Un día normal? Quizás 10-15 cigarrillos“, dijo Carlos Prates en una entrevista, un peleador al que no le está yendo nada mal desde su ingreso en la mejor liga del mundo, pese a su adicción al tabaco. De fiesta confiesa que puede fumar hasta 3 paquetes. Con un récord profesional de 21-6, ‘The Nightmare’ ostenta un inmaculado 4-0 en la UFC, finalizando todos sus combates por la vía del KO o nocaut técnico. Un inicio irregular de carrera lo llevó a mudarse durante un tiempo a la cuna del muay thai, Tailandia, país asiático donde perfeccionó su striking y pulió su poder de manos, algo que está dando sus frutos en su primefísico.
El ‘fumador’ que noquea a todos
Una victoria en el Dana White’s Contender Series le valió para ganarse el contrato en la UFC en agosto de 2023. Casi dos años después, dos victorias en el primer asalto y otras dos en el segundo le han servido para colocarse en el puesto 13 del ránking de una de las divisiones más talentosas en la actualidad: el peso wélter. Su triunfo más destacado fue ante Neil Magny en noviembre, el gatekeeper de la categoría, al que se encargó de poner a dormir en el primer round. Ese nocaut le otorgó el cuarto bono a Actuación de la Noche en su periplo en la UFC. Prates es espectáculo asegurado cuando sube a la jaula más famosa del mundo y pretende hacer lo mismo este próximo sábado en el UFC Kansas ante otro de los ‘perros’ de las 170 libras.

Carlos, compañero de Jean Silva, Borraio y Ruffy, y miembro de los Fighting Nerds, el gimnasio de moda en las MMA, puede ganarse un puesto privilegiado en la cola de próximos retadores al cinturón si derrota al irlandés Ian Machado Garry, apodado años atrás como el nuevo ‘McGregor’. Pese a que Garry tenga un estilo totalmente diferente al de Conor, hasta el pasado mes de diciembre estaba invicto como profesional y a una victoria de una oportunidad titular. Sin embargo, ‘The Future’ cayó por decisión ante Rakhmonov y tendrá que volver a escalar hasta los puestos más altos.
Combate de futuros contendientes
Este Garry-Prates en Kansas se presenta como uno de los platos fuertes de este segundo trimestre de 2025, a las puertas de dos eventos numerados muy importantes para la compañía: el UFC 316 de Newark, en el que tendremos la revancha entre Dvalishvili y O’Malley, y la International Fight Week de finales de junio, donde se llevará a cabo el UFC 317. Ilia Topuria será el cabeza de cartel de ese evento numerado en Las Vegas. El vencedor de este choque todavía deberá esperar para retar al monarca. Recordemos que el trono estará en disputa en cuestión de pocas semanas cuando Belal Muhammad lo exponga por primera vez ante Jack Della Madallena. Hombres como Sean Brady o Shavkat Rakhmonov estarán mirando muy de cerca lo que ocurra en ese UFC 315 de Canadá.
Carlos Prates es un joven con hábitos poco convencionales. Él mismo ha confesado que comenzó a fumar a los 15 años y no ha dejado ese hábito, ni siquiera durante los campamentos o en los días previos a sus combates. Un ejemplo de esto fue cuando lo sorprendieron encendiendo un cigarrillo apenas unos minutos después de haber noqueado a Charlie Radtke en junio pasado. “Llevo viviendo más años fumando que sin fumar. Así que para mí es normal, fumo antes del combate, el día del combate… es normal. Ahora estamos aquí en Louisville, así que intento ir a beber un poco de whisky porque aquí es capital del whisky y me gusta mucho el whisky”, comentaba entonces el luchador de 31 años.