Home EntertainmentThe Vaccines: en busca de la canción perfecta

The Vaccines: en busca de la canción perfecta

by Phoenix 24

El 2011 fue un año de definiciones musicales: mientras el vasto universo de la cultura hip-hop recibió el primer trabajo de Frank Ocean y la consolidación de figuras como Kendrick Lamar, Jay-Z y Kanye West, la música de fusión-experimental escaló varios peldaños gracias a las obras de Colin Stetson, Panda Bear, The Caretaker, Tune-Yards, James Blake y Bon Iver.

Por su parte, el rock de guitarras vivió unos cuantos milagros: St. Vincent le puso sofisticación al género, Kurt Vile lo embarró de grasita y Girls le dio una bocanada de aire fresco. Sin embargo, el mayor salto de fe provino directamente de Inglaterra gracias a The Vaccines, agrupación que con su álbum debut, What Did You Expect from the Vaccines?, logró conjuntar las cualidades referidas.

Quince años después, el mundo vio cumplidas las profecías: las superestrellas de hoy son los MCs y los beatmakers, el prestigio lo guardan celosamente quienes quiebran las fórmulas, y el rock se sostiene de pura fe mientras se pregunta: ¿cómo hacer para mantenerse vigente en un mundo que se ha puesto de cabeza en apenas década y media?

De esto y más platicamos con Justin Young, fundador de The Vaccines, quien en vísperas de su visita a México, se confiesa contra el tiempo, los algoritmos y las etiquetas, al tiempo que demuestra un amor infinito por nuestro país y la música.

La música, el tiempo y la magia

Justin Young de The Vaccines en Berlín

Han pasado 15 años desde el estreno de What Did You Expect from The Vaccines?. Ahora que vuelves a escucharlo, ¿qué cosas nuevas encuentras?

Justin Young: Es una gran pregunta, porque la verdad es que pueden pasar años sin que escuches lo que grabaste. A veces te encuentras una canción en alguna cafetería o tal, pero no le prestas demasiada atención. Creo que con la presión del álbum debut, es difícil tener una perspectiva clara. Pero con cada año que pasa, siento que el disco suena mejor, que ha envejecido bien en términos sonoros. En su momento, tuve muchas inseguridades sobre cómo sonaba, pero ahora me siento orgulloso. Su magia reside en la simplicidad: hay espacio en las canciones, están llenas de energía, pero sin que pasen mil cosas al mismo tiempo. Conseguir algo vasto con pocos elementos, es algo que valoro mucho hoy.

¿Qué significan esas canciones cuando las interpretas hoy?

Ha cambiado el modo en que me acerco a ellas, lo que significan…e incluso los mensajes van cambiando. Además, como te decía, hemos pasado años sin escuchar las grabaciones, pero sabemos cómo tocarlas, entonces las reinterpretamos todo el tiempo. Las canciones son entes vivos, con identidad propia: nunca te pertenecen de la misma manera.

¿Qué es lo que les sigue emocionando de tocar en vivo?

El poder compartir y tocar tu música en una habitación llena de personas que tienen ganas de escucharte y cantar contigo no tiene precio. Se convierte en una experiencia compartida, en una pequeña comunidad…incluso diría que hasta una congregación. Creo que hay muy pocas cosas en la vida que se puedan comparar con ello. Es algo muy poderoso y único.

Es interesante que apeles a la comunidad y lo ritualístico, pues hoy parece que en el entretenimiento (música incluida) sólo se compite por pedazos de nuestra atención…

Es complicado, porque claro que queremos que nos escuche tanta gente como sea posible y conecte con ella. Pero si empiezas a pensar sólo en lo que los demás quieren o les entregas música para complacerlos, entras en un terreno peligroso. Puedes obsesionarte con cuántas personas escuchan tu disco, cuántas copias vendes y trabajar para que esos números sean gigantes. Pero también existe la posibilidad de que hagas un gran disco y alguien lo descubra 15 años después. No puedes controlar eso: simplemente tienes que hacer lo que te haga feliz. Tener una audiencia y hacer arte para ella, es un privilegio, pero también requiere cierta fortaleza: si haces arte esperando una recompensa, probablemente acabes decepcionado.

Con los algoritmos, la IA y demás…¿cómo sobrevive ese espíritu?

También es complicado decirlo, porque todo se reduce a la economía de la atención, es decir, hay una parte de la industria que sólo ve a la gente como un vehículo para consumir cosas. Sin embargo, me mantengo con fe: si tienes la suerte de conectar a través de una canción, eso es algo que va más allá de cualquier métrica. La música tiene algo mágico e incapaz de replicar por las máquinas: puede atraparte en dos segundos y transformar tu mundo a partir de ello.

Has dicho que México es uno de tus lugares favoritos en el mundo…¿por qué?

Creo que es su espíritu. Cuando visitas algunas partes del país, sientes una energía especial por todos lados: todo se ve, huele, suena y sabe increíble. La gente tiene una fuerza extraordinaria, cosa que se traslada a los shows en vivo, pues están llenos de pasión. Creo que son los mejores fans del mundo porque tienen una manera muy especial de expresar lo que la música les hace sentir.

En esta ocasión, tendrán a Perra Brava (dueto mexicano de rock) como acto abridor. ¿Por qué les eligieron? ¿Cuál es tu relación con la música mexicana?

Alguien me envió una canción de Perra Brava y me gustaron mucho por esa energía mexicana. También me han compartido música de otras bandas y hay cosas muy interesantes. Tengo muchas listas de reproducción de música mexicana, no sólo de rock, sino de otros géneros. Creo que las canciones que hacen acá son muy cinematográficas, refieren a imágenes particulares del país. Es percibir a México en estéreo y technicolor.

En busca de la canción perfecta

Además de celebrar los 15 años del debut, están trabajando nueva música. ¿Cómo suena hoy The Vaccines?

No lo sé realmente, pero espero que podamos seguir creciendo, que podamos envejecer como artistas y mantenernos relevantes, hambrientos y apasionados. Éramos unos niños cuando salió el primer disco, así que queremos seguir descubriendo cuál es el ADN de The Vaccines, pero sin dejar de evolucionar. Es explorar nuevas posibilidades melódicas, armónicas y temáticas. No quiero complicar las cosas innecesariamente, pero sí deseo encontrar nuevas profundidades y expandir los límites de lo que podemos hacer.

Si The Vaccines del 2011 se encontraran con la versión del 2026, ¿de qué crees que discutirían?

Probablemente de los pantalones de mezclilla entubados. Aunque los míos no eran tan ajustados, creo que la moda del momento no funcionaba tanto como creíamos. Pero justo le diría a mi yo más joven que simplemente disfrute más las cosas, que se divierta: al final, todo cambia y avanza.

Después de 15 años, ¿qué pregunta sobre The Vaccines sigues sin poder responder?

¡Gran pregunta! La verdad es que aún no sé cómo suena la mejor canción de The Vaccines. Sigo buscándola, y quizá esa sea una de las mejores razones para continuar. Después de tanto tiempo, aún quedan cosas por decir.

Así cerramos esta charla, con un milagro aún pendiente: el de encontrar esa melodía que todavía no existe. Este 22 de octubre, podrás ser parte de la aventura, cuando The Vaccines lleguen al Pabellón del Palacio de los Deportes para seguir explorando, en colectivo, a que suena la canción perfecta. (GQ).

You may also like