Home Sin categoríaLa verdad sobre los suplementos antiestrés

La verdad sobre los suplementos antiestrés

by Phoenix 24

Los suplementos antiestrés se han convertido en uno de los productos más visibles de la nueva cultura del bienestar, pero su popularidad ha avanzado más rápido que la evidencia científica. Fórmulas con ashwagandha, magnesio, valeriana, pasiflora o lavanda prometen ayudar a recuperar la calma, dormir mejor o reducir la tensión cotidiana; sin embargo, no todos cuentan con el mismo respaldo ni funcionan de la misma manera. La diferencia entre una ayuda potencial y una promesa de marketing está en los estudios que existen detrás de cada ingrediente.

Ashwagandha, el ingrediente que más atención ha recibido

Entre los llamados adaptógenos, la ashwagandha ocupa un lugar destacado. Algunas investigaciones clínicas han encontrado que determinadas preparaciones pueden disminuir la percepción de estrés y favorecer el sueño, aunque los estudios suelen ser pequeños, de duración limitada y utilizan extractos y concentraciones diferentes. Esa variabilidad dificulta establecer una dosis universal o afirmar que cualquier producto de ashwagandha tendrá el mismo efecto.

También conviene mirar la otra cara de su popularidad. El uso a corto plazo, de hasta unos tres meses, parece tolerarse razonablemente bien en muchos adultos, pero existen reportes poco frecuentes de lesión hepática y posibles interacciones con medicamentos. No se recomienda durante el embarazo y la lactancia, y determinadas personas con alteraciones tiroideas, enfermedades autoinmunes o tratamientos específicos deberían evitarla o consultar antes con un profesional de la salud.

¿Y qué ocurre con el famoso magnesio?

El magnesio probablemente sea el ingrediente que mejor representa la transformación de un nutriente esencial en un producto de bienestar. Se ha popularizado como aliado para el descanso y la relajación, especialmente en suplementos nocturnos, pero la investigación disponible no permite presentarlo como una solución comprobada para el estrés.
Los estudios sobre magnesio y sueño han producido resultados contradictorios y varias revisiones señalan que todavía faltan ensayos clínicos grandes y bien diseñados. Además, ingerir cantidades elevadas mediante suplementos puede provocar diarrea, náuseas y cólicos abdominales.

You may also like